8. abr., 2016

Crítica

Mas que una película de miedo, es fundamentalmente un brillante thriller psicológico donde nada es lo que parece. En el fondo subyace una critica despiadada a una sociedad amoral en la que el fin justifica los medios y en la que los mas frágiles tienen todas las de perder.
 
El director nos crea una gran tensión no sólo a través de los comportamientos de los protagonistas si no también a través de la arquitectura, la decoración, el juego de espejos de una nueva casa, que refleja la situación emocional de sus habitantes.
 
(MZ)