17. abr., 2016

Crítica

El héroe de Berlin, refleja un capitulo importante de nuestra historia.

Las películas basadas en las gestas deportivas tienen siempre un tufillo épico: Carros de fuego, Evasión o Victoria, Invictus, y tantas otras. Esta no podía ser menos. Cuenta la gesta de Jesse Owens en 1936, en los Juegos olímpicos de Berlín, ante las narices del propio Hitler.

La película se deja ver con agrado, pero es una americanada digna de este nombre. Sobre el fondo de los nazis destaca la epopeya de un héroe americano que lucha solo contra todos los elementos que cabe encontrar. Y si ese héroe es encima negro luchando contra el racismo de los blancos, mejor que mejor.

Década de los años 30, Jesse (J.C.) joven afroamericano, es el primero de su familia en ir a la universidad. Su entrenador de atletismo, dándose cuenta de su potencial, le propone que participe en las olimpiadas del 36 en Berlín. Momento político muy complicado, por el racismo tan virulento que existía en EEUU en aquel momento, así como porque en Alemania los judíos comenzaban a ser perseguidos y oprimidos. Hitler quiere utlizar esas olimpiadas como símbolo de su poderío y sobretodo de la superioridad racial aria. La película refleja la supuesta humillación de Hitler y de su ministro de propaganda Goebbels por la superioridad deportiva estadounidense representada por Owens que además era de una raza supuestamente inferior.

Hay en realidad dos historias superpuestas: la lucha de los americanos contra los nazis y el posible boicot de los juegos del 36 ante la barbarie nazi y la lucha de los propios negros en USA, simbolizada por la escena final, en la cena en su honor en el Waldorf Astoria.

Además de ser un capítulo importante de nuestra historia reciente, exhibe las imperfecciones humanas del protagonista, describe muy bien el racismo de la época, la persecucion de los judios en Alemania, la exclusión de los mismos en los juegos olímpicos, el trabajo desarrollado como documentalista por Leni Riefenstahl y su valentia demostrada al no dejarse manipular por Goebbels.

Quizá resulta algo maniquea, porque a pesar de que Owens gano 4 medallas en esos juegos, lo que en principio echaria por tierra la teoria de Hitler sobre la supremacía de la raza aria, la realidad es que Alemania ganó más medallas que ningún otro pais en esas olimpiadas.

Resultan también maniqueas algunas figuras que representan a los nazis. Con una figura de Goebbels ridícula hasta la saciedad. Aún asi consideramos que es una pelicula interesante desde el punto historico.

En suma, una película que se deja ver, se disfruta y hace que te olvides del reloj.

(MZ/GJB)