6. may., 2016

Critica

Ahora que vivimos el drama de los refugiados sirios, no está de más recordar que nosotros también tuvimos (o fuimos) refugiados en nuestros países. Mayo de 1940 recoge precisamente el drama de los refugiados franceses y la huida de un alemán para esconderse de un país que va a invadir ese otro país en breve. No es género bélico pero se parece mucho.

La historia de fondo es el éxodo de un pueblo francés fronterizo, pero también se refleja la búsqueda por un alemán que huye y que pierde a su hijo hasta recuperarlo, buscándolo en en los pueblos franceses como el que busca una aguja en un pajar.

La música es de Morricone lo que seguramente constituye una agradable sorpresa. También es bonito el paisaje, esos campos de trigo franceses, que aparecen por doquier. Y en cuanto a los actores puedo destacar dos actores fundamentales, el que hace de alcalde que lidera el grupo que huye de un pueblo a otro (Olivier Gourmet) y el que hace de padre en busca de un hijo perdido (August Diehl).

Perfectamente prescindible.

(GJB)