13. may., 2016

Critica

Esa película francesa está basada en la historia de un aspirante a escritor, que de una forma inmediata y sorpresiva se ve envuelto en el mayor de los éxitos, para el que no está preparado.

En primer lugar narra lo difícil que es abrirse camino en el mundo editorial por un escritor novel: las editoriales rechazan muchos de los trabajos que se les presentan para publicar. Mientras tanto el escritor trabaja en una empresa haciendo el mantenimiento de una universidad y escribe lo que puede en sus  ratos libres pero no consigue publicar.

Pero el destino se le aparece vaciando un piso en el que ha muerto su propietario, que vivía solo. Entre sus pertenencias encuentra el diario de cuando era un joven  que había vivido  la guerra de Argel y que publica como si fuese una obra escrita por él, obteniendo gran éxito.

De la noche a la mañana se convierte en una joven promesa de la literatura francesa y su vida se convierte en aquello que siempre había soñado.

Pero se embarca en una vida de glamour a la que difícilmente puede llegar. Por una parte tiene el compromiso de publicar un segundo libro lo que  siempre es difícil si quieres mantener el nivel del primero y por otra parte se embarca en una sucesión de mentiras cada una más grave que la anterior.

Las cosas no suceden como el había esperado y su vida se convierte en una espiral de mentiras sin fin de las cuales no puede escapar. La trama nos lleva a situaciones cada vez mas angustiosas que parecen imposibles de resolver pero que sin embargo culminan en un final absolutamente redondo.

Podríamos resumirla como la historia de un hombre atrapado en su propia trama como consecuecia de su ambición, ansia de arribismo social, su falta de honestidad y sobre todo por culpa de la mentira.

Lo peor: el titulo aunque quizá se trate de una ironía del director. 

(MZ/GJB)