6. jun., 2016

Crítica

Nueva versión del mítico El libro de la selva de Rudyard Kipling o de Walt Disney, no se sabe a quién debe más su popularidad.

Bastante fiel a la primera version de Disney (confieso que no me leí la de Kipling) es un remake que nos hara sentirnos niños de nuevo. O padres viendo el video con los niños mil y una veces. 

Vuelven los personajes de siempre, la pantera Bagueera, el oso Balloo (por cierto, ¿desde cuando hay osos en la selva?), la serpiente Kaa, el temible Sheer Kaan, el cachondo Rey Louis, los lobos...

De pronto te verás cantando las canciones de siempre (Busca lo más vital no más, soy oso dichoso, a mi no me engañas Mowgly).

Prodigio de la tecnología, recoge la historia de un niño, en imagen real, que convive en la selva con (todos ellos en dibujos) una manada de lobos hasta que, amenazado por un fiero Sheer Kaan, debe regresar al poblado humano conducido por su fiel Bageera y el insustancial Balloo.

(GJB)