21. ago., 2016

Critica

 

 

Película tranquila, francesa, Provenza, que después de verla da ganas de ir allá, al campo a cultivar peras, en esa casa, a esa finca, a hacer pasteles de pera....

 

Comedia romántica que se autodefine en la película como un "cuento de hadas real" y nunca mejor dicho: podría ser real ese cuento de hadas.....

 

Historia de una mujer viuda (Virginie Efire (Louise)) con 2 hijos que ha afronta una nueva vida personal, familiar y económica tras la muerte de su marido y que, por casualidad, se encuentra con un hombre (Benjamin Lavernhe (Pierre)) perdido, asocial e incapaz de comunicar sus sentimientos y dónde se establece una relación entre ellos, cuando Pierre se encapricha de Louise y Louise encuentra un nuevo sentido a la vida con el raro Pierre.

 

Partes mejorables de la historia son la previsibilidad y la buenura de los integrantes de la película.

 

Partes inmejorables: la declaración de Pierre a Louise -tremenda- y la certeza de que cualquier persona, independientemente de las condiciones, tiene posibilidades de ser querido e integrado, lo cual nos recuerda y abre la esperanza de que hay sitio para todos en este mundo donde parece estar todo regulado y predefinido.

 

Todos tenemos un punto de autismo.

 

JCC.