4. mar., 2017

Crítica

 Años cincuenta, Troy Maxón trabajador de color de una empresa de recogida de basuras vive con el resentimiento y amargura de no haber podido ser un profesional del beisbol, el sueño de su juventud, por ser negro. Se puede decir que la película es una obra de teatro filmada. Los primeros tres cuartos de hora son un dialogo entre el protagonista y un amigo. A medida que avanza, el drama de un hombre luchador y a la vez herido es mucho mas intenso y potente. Destaca la interpretación de Denzel Washington pero sobre todo la de Viola Davis como su mujer, entregada , generosa pero a la vez con mucho orgullo y dignidad. Es una reflexión sobre el matrimonio, la pobreza, el racismo y la lucha de los hijos encontrar la admiración de sus padres


MZA