5. may., 2017

Crítica

 

Llevábamos una racha quizás demasiado larga de buenos trillers españoles como “Tarde para la ira”, “Qué dios nos perdone” y “Al final del túnel”, pero con la recién estrenada “Plan de fuga” del director Iñaki Dorronsoro, esta tendencia se ha roto. Película que narra una ficción que es de todo menos creíble sobrepolicías, mafias del este y robos de bancos, realizada con considerables medios técnicos pero con un guion confuso que no aguanta el más mínimo análisis, mezclada con una historia de amistad aún más confusa, con un protagonista (Alain Hernández) como poli super-duro en apariencia pero que en el fondo es más blando que la mantequilla, con diálogos ostentosos y con secuencias a veces sin conexión entre ellas. No basta el buen hacer de Luis Tosar, como comprensivo comisario, ni la presencia de la estilizada belleza de la chica (Alba Galocha) de mala vida pero en el fondo buena como el pan (donde untar la mantequilla) (Alba Galocha) para salvarla. En fin, una película que si al inicio promete al final decepciona. Esperamos tener más suerte en la próxima.

JLC.