8. sep., 2017

Crítica

 

Documental, digo película, digo documental, digo bien.

 

Pensamos que era una película argentina, por eso fuimos al cine y, no. Es una narración de una pareja artística, TANGUERA, que después de 50 años, cuentan, cada uno por su lado, la relación entre ellos cuando empezaron a bailar, allá por los años 40, hasta que se separaron en los 90. Hoy son octogenarios y es desde donde hablan de sus experiencias

 

Maria Nieves Rego y Juan Carlos Copes narran sus más y sus menos de la relación. En algún tiempo, relación sentimental; la mayor parte de él, sólo artística. 50 años son muchos.

 

Estaban hechos el uno para el otro, uno era el complemento del otro, pero solo en la compenetración del tango. No podían vivir juntos y menos separados, en el baile.

 

Resulta curiosa la personalidad de la “mujer” y su acomodamientopermisividad y cierta sumisión frente al “hombre” tanguero, mujeriego, chulo, ¿ porqué no decirlo ?, y la tanguera aguantando el chaparrón. Cosa no extraña en este mundo 

 

La narración de ella, es muy autentica y emotiva –la hace con despecho- y conduce muy bien la película - historia. La de él, más terco, menos palabas, más torpe, no emociona.

 

He leído, después de ver la película, que las representaciones de baile de la pareja en el pasado rayan la cursilería. No lo veo así. Todo lo contrario. Todos los bailes son muy buenos. Hay 2 o 3 tangos cuando baila la parejaen su juventud (veintitantos y cuarentaitantos años) que son fabulosos. Para ver esos bailes más de una vez. Las bailarinas parecen no tocar el suelo (cosa difícil en el tango)

 

Película indicada –imprescindible- a los que les gusta el tango y ver, casi en vivo y en directo, el paso del tiempo. Dos cosas que no gustan a todo el mundo.

 

 

JCC