20. oct., 2017

Crítica

Película curiosa, distinta, fresca, tolerante, esperanzadora. 

 

A simple vista, con el título puede parecer una película de iniciación, de vocación, de “lo dejo todo” y me voy con el que me llama; donde sea. Pues efectivamente, lo es.

 

Lo que pasa es que si te dicen que si la película es un pseudomusical y que el que “llama” es un individuo de lo más parecido a un animador de terraza de invierno en Benidorm, con un traje y zapatos de brillo y con un poco de tacón y con peinado estilo Johnny Hallyday aderezado con un tupé y cantando canciones de Withney Houston, te quedas muerto. La primera vez que aparece en la pantalla, y no te lo esperas, no das crédito a lo que ves y piensas ¿ Pero dónde me he metido ¿ ¿¿? Que hago yo aquí ¿¿ ¿¿ Dónde está la salida ¿¿.

 

Bien, pues a pesar de eso y de discurrir toda la trama en un ambiente de campamento de verano de monjas con adolescentes, la película gusta y da buen rollo. Yo creo que satisface a todos los públicos. A pesar de las 2 horas que dura la película, no se hace nada larga. Te engancha.

 

La interpretación de las cuatro protagonistas, es muy buena y la de Macarena García, sobresaliente. Trasmite sentimientos con una expresividad, sin exageraciones, que más quisieran much@s.

 

Recomendable