6. nov., 2017

Critica

No conviene tener buenas expectativas sobre nada y menos sobre una película. Es el caso del largometraje El Muñeco de Nieve, dirigida por Thomas Alfredson (“Déjame entrar”, “El topo”) que, en principio, presenta todas las condiciones para ser un éxito de crítica y taquilla pero que se queda en pólvora mojada y húmeda, como los bellos paisajes invernales en los que la trama está inmersa. El director destaca por su buen oficio. El actor principal Michael Fassbender es todo un actorazo con mucho gancho, que interpreta por primera vez en pantalla el atractivo papel de Harry Hole, como el atormentado y alcohólico detective protagonista de las conocidas novelas del gran escritor noruego Jo Nesbo del que basa su argumento. La fotografía es excelente, mostrando unos parajes fríos y grises pero de gran belleza. El resto de los actores impecables. A destacar la actriz sueca Rebecca Ferguson, en el papel de Katrine, sufrida compañera del detective. ¿Qué es lo que falla entonces para ser un producto decepcionante? Falla la trama que por abarcar demasiado (en un libro es más fácil su exposición) no llega a ser entendible por lo que el espectador se queda más frío que el propio “muñeco de nieve” y no llega a ser partícipe del trauma que marca y enloquece al asesino. Aun así, la película en su inicio y desarrollo se sigue con cierta dificultad, pero con interés lo que la malogra es el desenlace final que resulta precipitado, absurdo y pueril. 

JLC

 

 

Película que tiene todos los ingredientes para ser una buena película, basada en un libro del mismo título que parece que está muy bien, pero es fría como todos los espacios donde está grabada. Noruega en invierno. 

 

Es fría porque no consigue meter al espectador en la historia completamente y sin embargo sí en la intriga. Quizás sea más fácil esto último.

 

Una de las razones por las que no te metes en la película y no logras calentarte es por la cantidad de sucesos despistantes durante más de la mitad del film. 

 

Cuando aquello empieza a tomar forma y “color”, llega el desenlace que, desafortunadamente, no está muy bien logrado.

 

Sin embargo, si está muy bien lograda la forma de mostrar el modo de vida y los valores y vicios de esas sociedades de los países del norte de Europa. Bastante diferentes a las del sur.

 

A pesar de que la valoración puede parecer la de una película muy floja, no lo es, se puede ver, pero da rabia que con esos buenos actores y buenos medios: dirigida por Tomas Alfredsoncon Michael Fassbender, Rebecca Ferguson, J.K. Simmons, Val Kilmer, James D'ArcyChloë Sevigny, Charlotte Gainsbourg y Toby Jones, en su reparto, no se haya sacado el rendimiento de lo que podía haber sido.

 

 

JCC