27. nov., 2017

Crítica

El Autor, película dirigida por Manuel Martín Cuenca (Caníbal, La flaqueza del Bolchevique), basada en la novela “El móvil” de Javier Cercas. Nos cuenta la historia de Álvaro (Javier Gutiérrez), hombre obsesionado por llegar a ser un gran escritor, pero con pocas cualidades para lograrlo, para más inri, su mujer Amanda (María León) se hace famosa al escribir un best-seller sin aparente esfuerzo, lo que le provoca una psicopatía tal que hace que dedique su vida y energías a conseguir su sueño que es escribir una gran novela. Para conseguirlo pide consejo a su profesor de escritura Juan (Antonio de la Torre), que, ante la falta de imaginación de su pupilo, le aconseja fijarse en la realidad que le rodea como base inspiratoria para sus escritos. A partir de ahí, dedica suvida a espiar a sus vecinos, pero su obsesión por ornamentar la realidad le lleva a iniciar una peligrosa manipulación de los mismos, para dar vida, según sus deseos, a los personajes de su imaginaria novela, pero como verá al final,es víctima de su propia historia. Se cumple el refrán de “ir por lana y salir trasquilado”. 

Javier Gutiérrez en su papel de obsesionado aprendiz a escritor está, como nos tiene acostumbrado, soberbio. Antonio de la Torre, igualmente, está genial. Destaca la no muy conocida actriz Adelfa Calvo, en su esperpéntico papel de amante-portera-informadora. La historia está bien contada, mantiene al espectador atento al desarrollo y desenlace de la misma. Profundiza en la idea del voyeur, del mirón, que inicialmente se conforma con observar sin ser visto pero llega un momento en que decide alterar a su antojo la vida de los mismos, para guiarlas, según su enfermizo cerebro, al tan ansiado drama que persigue plasmar en su obra.

Ha sido la primera película española a la que han concedido el Premio del FITT (Festival Internacional de Cine de Toronto) al mejor filme según la Federación Internacional de Críticos de Cine (Fipresci).

 

 

JLC

 

Bajo la apariencia de una trama simple, en el sentido de que la película no es más que un hombre que quiere obtener reconocimiento. La película no diría nada.

 

Quien más quien menos, en la vida a todos nos gusta que nos reconozcanpositivamente por nuestras buenas acciones: por trabajo bien hechopor la dedicación a algo o a alguienpor nuestra generosidad; en definitiva:formar parte de la manada.

 

Pero cuando esta persona es mediocre e insensata, y por tratar de obtener este reconocimiento a toda costa y que trata de hacer todo lo posible para conseguirlo, y se mete en una espiral de la que, sin darse cuenta, no puede salir, y va a más y más, es cuando la película gana todo su sentido, pues esconde una triste historia de una persona acomplejada, irresponsable y manipuladora que haciendo uso de una buena actitud y “postureo” entre los que le rodean (donde Javier Gutiérrez no lo puede hacer mejor, con una inexpresividad y esas medias sonrisas, muy típicas suyas, que dan ganas de darle una torta más de una vez) es cuando la película coge temperatura. Sin llegar a estos extremos, la actitud del protagonista, nos puede recordar –seguro- alguien que se nos ha cruzado en nuestras vidas, dentro de nuestro entorno: laboral, o de vecindad, o de estudiantes, seguro que encontramos a alguien parecido, 

 

Personaje maquiavélico en el sentido exacto de su significado y que encajaperfectamente con su mentor en la película (Antonio de la Torre), que también lo hace muy bien: “maestro” de todo y de nada a la vez, egoísta, que va a lo suyo de forma descarada e irresponsable. Curiosamente un tipo que también podemos asemejar seguro a alguien que se nos haya cruzado en nuestra vida.

 

¿ Será que hay más gente como la de la película de la que nos imaginamos ¿ . ¿Seremos uno de ellos ¿  ¡!Que horror ¡¡ 

 

La película contrasta ambientes muy dispares que no he conseguido adivinar su sentido o significado: desde pura austeridad en lugares con pocos o ningún mueble, todo es blanco y donde resaltan los cuerpos; más bien las personas y, por el contrario, otros espacios recargadoscon mucho color, donde no cabe ni un alfiler y donde no resalta casi nada, las personas forman parte del abigarramiento.

 

Siendo una buena película, para mi gusto le falta algo y …. no se que es.

 

JCC