Matar a Jesús

20. abr., 2018

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20. abr., 2018

Film Affinity

 

Título original Matar a Jesús 

Año 2017

Duración 95 min.

PaísColombia Colombia

DirecciónLaura Mora Ortega

Guion Alonso Torres, Laura Mora Ortega

Fotografía James L. Brown

Reparto Natasha Jaramillo,  Giovanni Rodríguez,  Camilo Escobar,  Carmenza CossioJuan Pablo Trujillo,  José David Medina,  Juan Camilo CárdenasProductora

Coproducción Colombia-Argentina;

Género Drama.  Thriller |  Basado en hechos reales 

20. abr., 2018

“Matar a Jesús” es el título de la última película de la directora colombiana Laura Mora y en ella nos narra la historia de Paula (Natasha Jaramillo), una joven universitaria, que es testigo, en plena calle, del asesinato a manos de un joven sicario, Jesús (Giovanny Rodríguez), de su padre un reconocido profesor de ciencias políticas de la Universidad de Medellín. Ella logra ver al asesino en su huida y al que vuelve a ver días después en una discoteca. Paula, ante la pasividad y desidia de las autoridades que no muestran ningún interés en resolver lo que para ellos es un caso más de los numerosos asesinatos que ocurren a diario en esta peligrosa ciudad, decide acercarse y seguirle con la idea inicial de venganzaPoco a poco inicia una relación ambigua con el joven sicario que complica la toma de decisiones dando lugar a las secuencias más sobresaliente de la cinta.

La película derrocha originalidad y frescura por todos lados. Los actores, no profesionales, están espléndidos. Los diálogos son de una gran naturalidad y eso que la mayor parte están en una jerga difícil de entender a un castellanoparlante. El vínculo psicológico (más afectivo que erótico) que se crea entre los dos jóvenes, a pesar de pertenecer a dos mundos totalmente distintos, nos es mostrado con una exquisita claridad. 

Es una película intensa, creativa, impactante a la vez que conmovedora. La trama transcurre en las calles de Medellín y en sus típicos barrios con su “ranchitos” y su pobreza y que en este film se convierten casi en otro personaje más.

Relata con acierto la crisis interior que sufre la joven, el dolor que le oprime y la traumatiza.

Está filmada con abundancia de planos en movimiento desde detrás de los protagonistas, recordándome a la excelente película El Hijo de Saúl, que consigue el efecto de que la cámara envuelva y siga a los personajes, consiguiendo que el espectador se vea más involucrado con la historia al mostrarnos la vida diaria de estos barrios marginales en los que la vida vale poco y la violencia e inseguridad son el pan de cada día.

Lo mejor, la sensación de autenticidad. Lo peor, nada.

 

JLC.

 

 

Drama – Thriller colombiano donde la perseverancia de Paulita o Lita (Natasha Jaramillo) tratando de esclarecer y vengar la muerte de su padre hace que te metas en una Colombia (Medellín) de la que una vez dentro, entrar ganas de querer hacer algo para salir de ese ambiente donde todo el mundo, y la juventud más, lo tiene difícil.

 

Colombia, Medellín, ciudad moderna y no moderna, viva, con alto grado de corrupción y muchos males endémicos… En principio no dan muchas ganas de meterse allí, pero sí en la película.

 

Paulita cree reconocer al que puede ser el asesino de su padre (un tal Jesús)  y, dentro de su juventud –casi una cría- hace un papel de “hija coraje” que te deja helado. 

 

En la versión original (no se si la hay doblada) hay dos lenguas: el español que se utiliza en la escuela donde se entiende un 90 por ciento –lástima que solo sean 10 minutos- y el argot que se habla en la calle; entre la gente marginada donde el que suscribe, no entendió ni el 10 por ciento. También, y  a pesar de esto se entiende y se valora positivamente aunque uno hubiera preferido entender ese idioma ininteligible entre balbuceante y entrecortado.  Si al agobio de la historia y de lo que sufre Paulita, se le añade una falta de entendimiento por parte del espectador, consecuencia del lenguaje que utilizan (argot colombiano), provoca una dependencia difícil de explicar.

 

Si a esto le añades que el filme no goza ni de buenos planos, ni de buena fotografía, ni de “exteriores”, los actores no son buenos, quizás no sean ni actores, en vez de hacerte salir de la película, ocurre lo contrario, te atrapa.  La manera en la que está narrada y filmada hace que sea ciertamente agobiante y a la vez atractiva esperando ver cómo termina la historia. Y no decepciona.

 

Buena película. Para recordar.

 

JCC

 

20. abr., 2018